Dios como me gusta esto, estas cosas que me animan y me hacen reir sin parar. Que grande Esperanza Aguirre y sobre todo su boca, su bocaza que ha demostrado como es. Muchos ya lo saben, yo siempre la compararé con “la presidenta Reynolds” aquella mujer que quería acabar con la vida de Michael Scofield y Lincoln Burrows en Prison Break. Su sonrisa falsa, su actitud de ser superior y desde luego nada de humildad…
Hoy la señora Aguirre, ha soltado una perlita muy interesante mientras charlaba amistosamente sobre Caja Madrid con su vicepresidente, Ignacio González, y la consejera de Medio Ambiente, Anabel Mariño: “Yo creo que hemos tenido una inmensa suerte de poder darle un puesto a IU quitándoselo al hijoputa“
!!!Tachán!!! ¿Quién será el hijoputa? Según los diferentes periódicos, parece más que claro que el aludido sea el archienemigo de Aguirrita y alcalde de Madrid, el señor Gallardón.
Ahora la pregunta es la siguiente ¿Con qué saldrá ahora la “lideresa” para excusarse por tal comportamiento? Ya lo veremos, supongo que será lo de siempre, cortina de humo y todo olvidado, como en Men in Black y su flasheador.
Delante de la pantalla comienzas a pensar y los pensamientos se quedan en eso… La pereza te gana cada vez que te enfrentas al folio en blanco, al teclado, al monitor y tu imaginación no vomita lo que lleva dentro. No es otra cosa que pereza lo que te hace imposible demostrarle al mundo que puedes escribir algo y que te gusta hacerlo, no es otra cosa que pereza lo que te confirma como un gran estúpido que no se atreve a hacer lo que quiere.
Esta pereza debe terminar y con ella seguir con los proyectos que tienes en mente. Esos proyectos deberían hacerse realidad y tú mismo te estas negando a hacerlos ver la luz. Proyecto de escribir, de crear, de hacer sentir a la gente algo por lo que quedarse a seguir leyendo esto.
El mundo en 28 días ha vivido situaciones terribles, un terremoto ha quitado la vida a más de 150.ooo personas. La rabia me invitaba a escribir y la pereza me quitaba las ganas de mostrar mi dolor por lo sucedido. Hoy lo escribo, dos semanas después del suceso, dos semanas en las que los Haitianos continúan esperando que la ayuda se intesifique, con el miedo en el cuerpo por lo que pueda pasar.
Hoy escribo con un poco de rabia en el cuerpo y pensando en que me gusta escribir y que debo hacerlo. ¿Imposible? No, espero hacerlo cuanto antes.
No supo jamás como terminó su historia. El disparo por la espalda, directamente en la nuca no se escuchó más que a tres centímetros de su origen. La bala atravesó su cerebro, la frente dejó de ser frente y el escritor dejó de ser escritor. Su propia novela de ficción había saltado de las hojas en blanco y la furia con la que el asesino de su mente “mataba” a sus víctimas en la historia quedó reflejada frente a la pantalla del ordenador.
Eran las doce de la noche. Llevaba escritas doscientas cincuenta páginas y nadie sabía aún quien estaba cometiendo aquellos salvajes asesinatos en la zona. La historia transcurría en una ciudad inventada. Sus personajes no eran realistas, el más normal era un hombre de mediana edad, investigador privado que adoraba el ron y que cada mañana se levantaba con música clásica de fondo.
La ciudad, mas bien un pueblo, no era muy grande, en el habitaban quinientas setenta y tres personas, según el censo. Se trataba de un lugar extraño y a la vez tranquilo en el que sus habitantes sobrevivían gracias a la agricultura. La ciudad grande más cercana se encontraba a más de trescientos kilómetros. Un día, de repente una mujer apareció en mitad de la calle al amanecer con la cabeza destrozada por el impacto de una bala disparada desde atrás. Y ahí comenzó la historia…
Dichosos los ojos que nos ven, nos leen y nos oyen (bueno los ojos no pueden oir). Cuantísimo tiempo sin escirbir nada de nada por aquí. La vagancia, el trabajo y el otro blog que me tienen comidito el celebro (si, lo he dicho mal pero me hace gracia) son la causa principal, sobre todo la primera. Tantas noticias, tantas cosas que podría haber puesto y no lo he hecho, pero bueno, me marco como propósito principal el escribir más por aquí (siempre lo digo, a ver si esta vez lo cumplo)
Y no lo digo yo... lo dice el gordo de Coca-Cola
Ante todo Feliz Navidad a todos y que no os pase como a mí, que trabajo en Nochevieja y en Año Nuevo, tooooma ya. Y después ya no se que decir, la verdad es que la pereza hace que no me pase más por este pequeño rincón que tengo para desahogarme de vez en cuando y poder decir todo lo que pienso acerca de diferentes noticias o simplemente escribir aquello que se me pase por la cabeza.
En estos días en los que Air Comet ha dejado tirados a cientos de personas en Barajas, cuando hace cinco años que un tsunami en Tailandia acabó con la vida de miles y miles de personas, en estos días en los que no existe la navidad en los lugares más desfavorecidos del mundo… nosotros aquí estamos, en Navidad.
En Navidad la crisis se olvida un poco y si vas por la calle Preciados, la Puerta del Sol o Gran Vía (en Madrid) te puede dar un soponcio de la gente que vas a encontrarte por las calles, en estos días y tomando prestado el slogan de cuatro PODEMOS!!! yo lo cambio y os pido que cantéis conmigo el villancico de estas fechas ¡¡GASTEMOS, GASTEMOS, GASTEMOS SIIIII!!!!
Queridos consumidores, curraos un regalo original y dejaos de tanta tontería (nota mental, déjate de tanta tontería) un abrazo a todos y pasar buena salida y entrada de año. No os atragantéis con las uvas.
Hoy hace un mes que volvía a casa, hace un mes que volví de un viaje inolvidabel, de un viaje espectacular, un mes que volví de Brasil. Quince días que dieron para mucho, para muchísimo, para poder conservar miles de imágenes en la cabeza y en pequeñas fotos. Porque las fotos sirven para que nuestra memoria no olvide los buenos momentos que pasaste alguna vez.
Y hoy son cientos de fotos las que reviso, porque en quince días se hicieron cientos de fotos, porque en quince días visité calles, lugares y conocí a gentes que no quiero olvidar. Porto Alegre, Río de Janeiro, playa de Copacabana, Corcovado, churrasco, clases de baile, Maracaná, Ipiranga, Laure-Marine, Luis, Borja… y sobre todo Laura Leblan, mi novia.
Serán tan solo unas palabras, el golpe ha sido duro y es dificil aceptar que hace un mes se despedía de La Sexta después de que España se proclamara campeona del Eurobasket.
Hoy se ha marchado el gran Andrés Montes, este pequeño gran hombre que para mí será el mejor comentarista de baloncesto de España. Un gran periodista que dejó una huella en el mundo deportivo como nunca nadie antes lo había hecho alguien en este país.
Desde este pequeño rincón del ciberespacio espero que dónde estes te vaya bien. Descanse en Paz, Andrés Montes.
Hoy en “Cazadores de mitos” responderemos a éste, siempre pensamos que las brasileñas generalmente son chicas más bien guapas y con cuerpazos esculturales y por eso vamos a desvelar si este mito es cierto o no.
Para ello utlizaremos dos ojos y un montón de chicas brasileñas que nos cruzamos por la calle. La experiencia comenzará en Porto Alegre, la ciudad donde me alojo estos días. Salimos a la calle, dos días buscando y debemos decir.
MITO DESMENTIDO
Lo siento pero en dos días no he visto una brasileña guapa, vamos a ver, no quiero ofender a nadie pero es verdad, cuerpos bonitos si que he visto pero no han acabado de deslumbrarme. Por tanto, seguiremos investigando, para ver si el MITO DESMENTIDO se convierte en MITO DEMOSTRADO, para ello, el próximo análisis lo realizaremos a mi vuelta de Rio de Janeiro.
24 horas después de todo lo sucedido hasta que monté en el avión, aquí estoy, sentado en el colchón donde duermo, cansado, bastante cansado después de pegarme dos horas de clases de baile junto a mi novia. Ha sido divertido, aunque me veo super patoso, intentaré mejorar.
Pero hasta este momento ya han pasado unas cuantas cosas y os las voy a contar…
Llegué al aeropuerto Salgado Filho de Porto Alegre, esperé la maleta, llegó y SORPREEESAAA!!! candado roto… revisé la maleta y por suerte no faltaba nada. Empezamos bien. Allí estaba Laurita esperándome, que alegría, la verdad es que todo lo que tuve que esperar mereció la pena, estar otra vez con ella me hace feliz y en estos momentos estoy feliz, muy feliz.
Tomamos un taxi para llegar hasta su dulce morada. Primera visión de la ciudad de Porto Alegre, es rara, se ve muy antigua, edificios totalmente destrozados, incluso edificios altos de 10 pisos de altura totalmente vacíos, grises, oscuros… llegamos hasta la casa y descubrí lo que me decía cuando hablaba con ella. Justo debajo de su casa viven muchos vagabundos y otra cosa más que aprendí justo antes de subir a casa. No hay cubos de basura, la basura se tira debajo de un árbol y los vagabundos se encargan de que desaparezca…
Subí a casa, amplia con espacio, no está nada mal. Conocí a Laure-Marine, la compañera de Laura, una chica marsellesa muy simpática. Fuímos a comprar, antes de que se hiciera de noche, siempre tienes que salir antes de que se haga de noche pues los “vampiros” de Porto Alegre pueden salir y quitarte la compra y tú no podrás hacer nada. Lo pongo un poco de broma, pero no es broma, la ciudad es peligrosa y la zona en la que estoy más.
Después de esto llegamos a casa y dormí, un poquito de siesta que me vino muy bien. Después cena y a continuar durmiendo.
Acelero porque sino resulta aburrido. Hoy he conocido un poquito más la ciudad, he comido en un buffet libre por 7,5 reais, o lo que es lo mismo… 3€ más o menos. Paseo por el centro, por donde nadie, NADIE lleva cámaras de fotos, por eso no tengo fotos hechas, cualquiera saca una cámara en medio de la calle… desaparece al instante. He conocido a Sergio y a Moacyr, las personas que cuidaron de Laura al pricipio de su aventura y por la tarde clase de baile… cansado me voy a dormir.
Seguiremos informando, desde POA. Un saludo a todos!!
Aeropuerto de Madrid-Barajas. 22:30 Horas. Aún falta una hora para embarcar, aunque bien se podría decir envionar o enavionar ¿no? Tengo un sueño que me hundo. Los nervio me mantienen despiero con un ligero malestar en el estómago. Tomo el cuaderno, el boli y decido escribir.
Aquí empieza mi viaje. Un viaje de reencuentro, un viaje de aventura. Ir a Brasil no es cualquier viaje, es cruzar el charco. Serán cerca de doce horas de trayecto en las que espero descansar un poco… tengo sueño.
Aeropuerto de Sao Paulo. 09:02 Horas. En España serán las 14:02 horas. En estos momentos debería estar llegando a Porto Alegre, pero no. Debo esperar hasta las 12:30 porque el vuelo que debería haber tomado a las 7:50 me ha sido imposible de tomarlo.
Llegas a este lugar y lo primero que debes hacer es pasar por la policía para que te sellen el pasaporte. Una hora esperando para un minuto en ventanilla, o menos. Sabiendo que todo está perdido llegas a por tu maleta cualquier esperanza por tomar el próximo vuelo se desvanece por que debes esperar otro largo rato para pasar por la aduana, aunque no tengas que declarar nada. Ahora sí, mierda, el vuelo cerró sus puertas y no hay nada que hacer. Te dicen que vayas a Iberia a por otro billete para el próximo vuelo
destino Porto Alegre, pero no es Iberia, es TAM, entonces voy a TAM y por fín, consigo mi billete de ida a Porto Alegre. Ahora me toca esperar. Quiero llegar a POA.
¿El vuelo hasta aquí, Sao Paulo? Bien. Entro al avión y me doy cuenta de que los únicos que tienen TV delante de sus asientos son los “ricos”, los “bussines”. El resto de pasajeros nos conformamos con 4 pantallas medianamente bien puestas.
A parte de esto, me ha gustado bastante ver como hemos despegado y aterrizado en esas pantallas pues el avión tenía una cámara en lo alto de la cola del aparato. En el trayecto dormí, dormí mucho. Han puesto tres películas, una de ellas Star Trek 2009 y no la he visto, el sueño pudo conmigo.
Puede resultar extraño, pero no lo es. Cuando la mayoría de las personas han acabado sus vacaciones. Cuando los estudiantes vuelven a la rutina de las clases (yo debería, ya que mis clases comienzan el 21), servidor se marcha de vacaciones, reales vacaciones.
Dos semanitas de aventura en Porto Alegre junto a mi novia. Un viaje que espero será inolvidable. Más de diez horas de avión, un transbordo en Sao Paulo y mi destino me acogerá con los brazos abiertos.
No tengo nada preparado, no se que voy a hacer allí, espero que Laura lo sepa. Me gustaría visitar Florianópolis, bañarme en la playa, practicar sandboard, vivir un partido de fútbol en un lugar donde se vive con mucha más fuerza que aquí, conocer gente… la mente se me nubla y no se me ocurren más cosas en que pensar.
Mejor no pienso, a partir del domingo pensaré, quiero llegar, gritar, decir que estoy en Brasil, bailar, cantar mal, probar la caipirinha de fresa xD… quiero disfrutar de quince días de VACACIONES!!!!!!