Veintidos días después de mi llegada del Distrito Federal, volveré a tomar un vuelo de vuelta a México. Esta vez el destino es Cancún, la Riviera Maya, el paraíso, un lugar para descansar, reposar y quitarte el estrés acumulado de los últimos meses.

Me esperan ocho días de relax, de hacer lo que quiera, de olvidarme de problemas y no pensar en nada. Lo necesito y pienso aprovecharlo. Post corto y conciso. Con esto no quiero dar envidia a nadie…

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