Hoy la agenda informativa se ha desviado completamente del partido del pasado miércoles entre el Real Madrid y el F.C. Barcelona para centrarse en una mamarrachada más, la boda real inglesa. Una ceremonia ha unido en “santo matrimonio” al príncipe Guillermo, hijo de Lady Diana, y Kate Middleton.
Si, señoras y señores, en este país desde tempranas horas de la mañana lo único que ha importado a los medios televisivos ha sido el enlace. ¿Para que se iba a hablar de otra cosa, si no pasa nada en el mundo?
Un día en el que los últimos datos del paro en el país se han vuelto a conocer. No se ha llegado este mes a los cinco millones, menos mal, pero nos quedamos con la impresionante cifra de 4.910.200 personas paradas, un 21,29 % de la población activa… ¿Qué me dices, que mire el bonito vestido de la Leti?
Sigamos hablando de otra cosa que no sea #RoyalWedding, trending topic mundial en twitter y encima patrocinado, como del atentado que hubo ayer en Marrakech (Marruecos).Costó la vida a 15 personas, diez de ellas turistas, que seguramente se encontraban tomando algo tranquilamente en el Café Argana, en la plaza Yemaa el Fna, un lugar tranquilo y nombrado patrimonio de la humanidad por la UNESCO, de ahí su interés turístico… ¿pero no has visto el beso entre el matrimonio en el balcón del palacio de Buckingham?
También tenemos tornados en Estados Unidos, que ya se han cobrado la vida de “cerca de 300 víctimas”, según El País; la cancelación por parte de la banda terrorista ETA de su impuesto revolucionario, las revueltas en el mundo árabe continúan y Fukushima sigue igual…
Pero son más importantes las noticias sobre la boda real inglesa, la simulación de Alves, las denuncias que se han impuesto Madrid y Barça… tonterías que sirven para desviar la mirada del ciudadano hacia cosas insulsas y absurdas. Ayer el deporte del fútbol perdió la poca dignidad que le quedaba con la tontería de las denuncias y hoy, los medios nos tienen abrumados por esta boda que ni nos va ni nos viene.
Así vamos, buenas tardes.





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