Alterado, descontrolado, cabreado y cansado


El problema de trabajar en un cine, es que hay días en los que los pasas aburrido hasta más no poder y otros días en los que no paras ni un segundo. Hoy, casi 2000 personas se acercaron al cine en el que trabajo para ver una película. Gracias a la mala organización de horarios (no hecho la culpa a mis jefes pues ellos no pueden contratar a más gente que la que les dejan contratar) el cine es un pequeño descontrol.

Y cuando se te vienen encima más de 150 personas para que les cortes la entrada pues te estresas, no sabes ni hablar, sientes como te vas agobiando poco a poco y no puedes ir más deprisa porque no das para más… en fin, te alteras. Este punto de alteración hace que te cabrees con facilidad, qué es lo que me ha pasado hoy… pero pienso que no volverá a pasar. Hay veces que miras por los compañeros y nadie nunca mirará por tí.

Con todo esto, cuando se supone que tu horario de trabajo es de 15:30 a 23:30 y en realidad ha sido de 15:00 a 0:00 pues te infla las pelotas mucho más y continuas alterado y descontrolado.  No lo puedes evitar, esto es así, no puedo quejar por tener trabajo cuando otros no lo tienen, tan solo cuento mi día y me ayuda a desahogarme del estrés acumulado.

Mi jornada semanal de trabajo ha terminado hoy y mañana toca descansar lo máximo posible.

Y antes de irme a dormir me encuentro con un titular del diario Público que me ha hecho reir, no por el titular sino por la noticia en cuestión: Un panadero denuncia a una prostituta que le dejó insatisfecho. Lean la noticia y si quieren opinar aquí pueden hacerlo.

Con noticias curiosas, que nos hagan reir, sorprendernos y también indignarnos, Un poco de este mundo extraño, que es como se llama el blog está encontrando ese significado que yo quería darle cuando comencé a escribir aquí. Espero que les guste.

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