Encuadres (3)


Entre la luz y la oscuridad

Contraluces preciosos

Contraluces preciosos

El sol desciende lentamente para nuestros ojos, se avecina la noche entre un maravilloso contraste. La oscuridad nos acecha, o nos damos prisas o no podremos ver nada. El chisporroteo de los cables que penden sobre mi cabeza capta mi atención. Busco la imagen. La fotografío.

Curioso resulta que esa especie de cruz gigante del fondo nos pueda salvar de la oscuridad, sosteniendo los cables que transportan esa cosa tan importante llamada electricidad. Sin hacer analogías religiosas referentes a cruces, podremos decir que al final siempre tendremos luz, solo debemos saber buscarla. Y entre las luces y las tinieblas siempre podremos ver y recordar sombras preciosas.

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Encuadres (2)


El perro que quiso ser guardián

Vigilancia eterna...

Vigilancia eterna...

Mirada fija hacia la cámara, mirada fría y desconcertante, ¿en qué pensará un perro? Tumbado en plena Calzada de los Muertos de Teotihuacán se encuentra el animal, tomando el sol, descansando.

Al fondo, cientos de personas ascienden y descienden por las escaleras de la eterna Pirámide del Sol. La gran pirámide azteca que se encuentra situada a escasa hora y media de la capital mexicana.

Mientras, el perro observa atentamente el objetivo. Pensamos en los legendarios perros del imperio azteca, los Xoloitzcuintle, las mascotas de los grandes emperadores, como Nezahualcóyotl. No eran perros de gran corpulencia, eran pelones y de tamaño medio, pero debían sentirse como el perro de la imagen, agradecidos por encontrarse ahí, en un lugar sagrado, un lugar mágico.

El perro que quiso ser guardián se levanta tras posar para la cámara y continúa su camino por el desierto que ofrece el lugar hasta perderse más allá de la Pirámide de la Luna…

 

Encuadres (1)


Superación sagrada

Sufrimiento sagrado

La Villa. Así se llama el lugar en el que se encuentran las dos basílicas dedicadas a la Virgen de Guadalupe, aquí en el DF.

En primer lugar, se encuentra la antigua basílica, en la cual se aprecia un notable desnivel debido a las características del suelo de la capital mexicana. En ella se puede ver como la fachada está inclinada hacia adelante, dejando una impresión fascinante.

A su derecha se puede ver la nueva basílica de Guadalupa, una inmensa construcción con forma circular en la que se pueden dar cita más de 40.000 personas, especialmente en los próximos días, cuando se celebra el día de la Virgen.

Hasta aquí llegan miles de peregrinos anualmente, desde todo el país y el mundo. Ofrendas y promesas. Objetivos que se cumplen una vez llegados al destino.

El hombre de la imagen sufre ante los últimos metros de recorrido. Arrastrándose de rodillas podemos imaginar una historia, un hombre que prometió llegar de rodillas al altar si la Virgen curaba a algún familiar… podemos suponer, quizá sea otra cosa, no importa demasiado.

Devoción. El final se acerca, el peregrino cumple lo prometido y con las fuerzas del último aliento sube las escaleras de rodillas y por fin… se siente en paz. Unos metros más adelante observamos como una mujer es arropada por su hijo, quien de la mano sujeta a la madre que, también de rodillas, llega hasta el santuario.