Encuadres (1)


Superación sagrada

Sufrimiento sagrado

La Villa. Así se llama el lugar en el que se encuentran las dos basílicas dedicadas a la Virgen de Guadalupe, aquí en el DF.

En primer lugar, se encuentra la antigua basílica, en la cual se aprecia un notable desnivel debido a las características del suelo de la capital mexicana. En ella se puede ver como la fachada está inclinada hacia adelante, dejando una impresión fascinante.

A su derecha se puede ver la nueva basílica de Guadalupa, una inmensa construcción con forma circular en la que se pueden dar cita más de 40.000 personas, especialmente en los próximos días, cuando se celebra el día de la Virgen.

Hasta aquí llegan miles de peregrinos anualmente, desde todo el país y el mundo. Ofrendas y promesas. Objetivos que se cumplen una vez llegados al destino.

El hombre de la imagen sufre ante los últimos metros de recorrido. Arrastrándose de rodillas podemos imaginar una historia, un hombre que prometió llegar de rodillas al altar si la Virgen curaba a algún familiar… podemos suponer, quizá sea otra cosa, no importa demasiado.

Devoción. El final se acerca, el peregrino cumple lo prometido y con las fuerzas del último aliento sube las escaleras de rodillas y por fin… se siente en paz. Unos metros más adelante observamos como una mujer es arropada por su hijo, quien de la mano sujeta a la madre que, también de rodillas, llega hasta el santuario.

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Intermitencias


Siento no escribir más. Siento no informar de todo aquello que hago. No tengo tiempo y la pereza me puede. Un mes en blanco que retomaré en cuanto me sienta más relajado. De momento tengo ganas de escribir algo fuera del viaje. Algunos pensamientos que solo puedo expresar de un modo metafórico y medio poético.

Piensas, meditas e intentas no pensar en lo que dejaste atrás. No puedes evitarlo, no puedes hacer otra cosa que sentir lo estúpido que llegaste a ser. Miras al presente y ves que todo va bien, todo va mucho mejor de lo esperado. El viaje te ha otorgado el descubrimiento de lo que puedes llegar a ser. Maduras, agradeces todo lo que en este increíble país han hecho por ti. Das las gracias cada día por estar con quien estás, no hace falta decir nombres, los responsables de mi felicidad saben quienes son.

Proyectos futuros. Futuro al que no quieres mirar. Porque el futuro indica un final. Un final que, por ahora, no quieres que llegue. Mientras tanto eres feliz, feliz al 90%, el porcentaje restante para completar el círculo es difícil de llenar. Falta algo, alguien… Y pasas los días entre intermitencias de ánimos que te golpean de repente sin esperarlo… como una oruga que camina lentamente por la calle, a la que en cualquier momento pueden pisar y hacerla desaparecer.

 

Viajando en el tiempo…


El reloj del sueño...

Hoy he tenido un sueño que me ha provocado un ataque de risa al despertar y ver que todo era mentira. Un sueño de esos de los que te acuerdas durante mucho tiempo y curiosamente no ha sido una pesadilla, normalmente son los que recuerdo. Mantengo el suspense antes de comenzar a contarlo y digo las palabras mágicas… viaje en el tiempo.

Lo que más gusta en los sueños que uno recuerda, es darte cuenta de las cosas mezcladas. Te encuentras en un sitio y de repente estás en otro que no tiene nada que ver, ves a gente que hace siglos que no te cruzas por la calle y piensas… este me suena de algo. En mi sueño pasa algo parecido.

Al parecer era el primer día de instituto, iba con mi hermana (algo absurdo porque mi hermana estaba en el colegio para aquellas fechas) y llegaba a las puertas del mismo, las listas de alumnos estaban pegadas en la puerta. Miro la puerta, el edificio y veo que no es mi instituto aunque así lo sintiera, en realidad era mi colegio (otra mezcla interesante). Primer día de instituto y se acerca un chico a mirar las listas, yo lo reconozco y comienzo a darme cuenta de que lo que estaba haciendo ya lo había vivido. Ese chico mira la lista, me mira a mi y no me reconoce. Otro más se acerca y sucede lo mismo.

No se porque estoy en ese lugar, un instituto que no es mi instituto sino mi colegio. No se porque mis compañeros no me reconocen, lo único que pienso es que he viajado en el tiempo y he aparecido en mi primer día de instituto… Me despierto y me rio.

Sueños raros que te hacen despertarte con sonrisas en la cara. ¿Os ha pasado a vosotros algo así?

Microhistorias: Pensamientos salvajes…


Dos de la mañana. El chico sale de trabajar. Cansado, con frío, deseando llegar a casa y descansar tranquilamente. Pero antes le esperan, aproximadamente, 45 minutos de viaje en autobús.

El primero de los dos que debe tomar no tarda en llegar. Sube. Toma asiento y continúa leyendo el libro que tiene entre manos.

Primera parada. Alrededor de una quincena de “seres” suben al bus entre gritos, vasos, alcohol y fiesta. El vehículo se queda atascado en una calle. un coche bloquea el pao y los gritos, las canciones son cada vez más fuertes y molestas para el resto de usuarios que viajan en el interior del transporte público, entre ellos el chico, que cierra su libro y lo guarda en la mochila que lleva a la espalda.

Diez minutos después el autobús continúa haciendo maniobras para poder sortear el obstáculo que tiene delante. Los gritos siguen y el conductor se cabréa. Grita, amenaza con llamar a la policía. Ninguno de los seres hace caso. Uno de los usuarios se levanta gritando y pidiendo por favor que cese la fiesta. Al mismo tiempo uno de los seres se burla de él, alto, con gafas y pelo rizado. Es el cabecilla, el lider de los “seres” el que primero grita y los demás lo siguen.

El chico comienza a temblar, mete la mano en el bolsillo de su abrigo y aprieta con fuerza las llaves. Gritos, canciones, fiesta, borrachos de fin de semana, atasco… Una furia incontenible se apodera del chico, que no soporta más el jaleo.

Un segundo, en un segundo el chico no aguanta más, con un rápido movimiento se levanta de su asiento y agarra al “cabecilla” del cuello, lo empotra contra el cristal a la vez que introduce con fuerza una de las llaves por uno de los orificios nasales del otro, un grito desgarrador y sangre en abundancia. El resto enmudece.

Otro de los seres intenta acercarse al chico, pero éste lo mira e introduce aun más la llave en la nariz del otro, el ser se detiene. El chico ordena a todos los seres descender del autobús, en sus ojos se puede ver algo de locura, en los seres se observa miedo y en el resto de usuarios y del conductor se puede ver ligeramente que apoyan al chico, “se lo merece” susurra el usuario insultado previamente.

Los seres, blancos de miedo descienden uno a uno del autobús. La llave sale de la nariz del “lider”, que no para de sangrar, y éste baja del bus también. Se cierra la puerta…

Se acabó el atasco, se acabó la fiesta, tranquilidad. El resto de usuarios felicita al chico, lo que ha hecho no está bien, pero era el único modo de poder estar tranquilo, de poder seguir el trayecto sin soportar mierda…

Afortunadamente la salvaje agresión no sucedió en realidad. Pero desafortunadamente los usuarios TUVIMOS que soportar a estos “seres”, no se los puede llamar personas, sus gritos, sus cánticos y sus burlas hacia el resto de usuarios. Esto sucedió de verdad y todos los fines de semana sucede, es una vergüenza que tengamos que aguantar a esta gentuza.
No pido que tengan que suceder este tipo de agresiones para poder estar tranquilos en un transporte público, solo lo pienso e imagino que pasaría si sucediese… ¿apoyarían los usuarios al agresor?, ¿lo ayudarían?… ¿tú que harías?