Casi las dos


Son casi las dos de la mañana y me pongo a escribir sin saber muy bien lo que quiero expresar. Tan solo me dejo llevar por el movimiento de mis dedos sobre el teclado del ordenador. Tengo sueño. No pienso.

10 de diciembre. Fecha importante pues hoy cumple años mi madre, a nadie le importa salvo a aquellas personas que nos importa. Solo escribo. Felicidades mamá.

Continuamente me repito que debería pasarme más por este pequeño rincón del ciberespacio. El cual desde abril no supo más de mi hasta este preciso momento. ¿Y por qué ahora? ¿por qué me pongo a escribir casi a las dos de la mañana? No lo se, no le busco el sentido. Solo escribo.

Miro a mi alrededor y veo mi habitación, no tan desastrosa como estaba hace un rato, no tan limpia como le gustaría a mi madre. Me miro las manos y pienso en lo que debo hacer mañana. Muchas cosas… o no tantas. Me dejo llevar. Se acerca la hora.

Entre cine y música, mi cerebro piensa en una nueva historia. Una nueva creación. Un nuevo proyecto. Pienso también en el proyecto que tengo entre manos junto a un grupo de personas increíbles. Pienso en lo bueno, lo malo llega solo. Dos minutos más.

En 21 días acabará este 2014, prefiero aún no hacer ningún tipo de resumen, ni de análisis, prefiero esperar. Me quedo pensando… pasan los segundos… Son las dos.

Mi montaña rusa…


Montaña Rusa

Montaña Rusa

No se en qué momento de nuestra vida lo hacemos, unos antes y otros después, pero cuando te subes en ella no puedes bajar hasta que llega el final, ese final tan triste y odiado para aquellos que te rodean, porque por suerte, cuando llega el final, tú eres el único que no se da cuenta.

¿De qué narices estoy hablando? ¿Dónde nos subimos? Se llama “Montaña Rusa”, la montaña rusa de tu vida. Puede sonar cursi, ridículo y típico, no soy el primero ni seré el último que compare su vida como una eterna montaña rusa de la que no puedes bajar. Pero llegan momentos en la vida en los que te das cuenta que las curvas son jodidas, los looping nos ponen bocabajo durante demasiado tiempo y no parecen volver a la normalidad y que cuando llegamos a la cima… ésta dura demasiado poco y volvemos a descender.

¿En que momento me encuentro yo ahora? Pues la verdad es que dependiendo de la temática que nos pongamos a hablar me encuentro subiendo o en un looping eterno. Quizás más lo segundo, hay cosas que llevan sin salir bien demasiado tiempo y que cuando parecía que volvíamos a subir, la bajada es aun más fuerte y con vuelta incluida… menos mal que no llevo nada en los bolsillos y estoy bien sujeto.

Llevo gritando demasiado tiempo, los nervios a flor de piel, las lagrimas salen cada vez con más fuerza y aunque no quiera soltarme las fuerzas se desgastan. No quiero que acabe el viaje, porque eso sería ir de cabeza al otro barrio, pero si deseo que tomemos unos segundos de respiro y subamos tranquilamente a una cima que se mantenga durante un tiempo.

Encuadres (3)


Entre la luz y la oscuridad

Contraluces preciosos

Contraluces preciosos

El sol desciende lentamente para nuestros ojos, se avecina la noche entre un maravilloso contraste. La oscuridad nos acecha, o nos damos prisas o no podremos ver nada. El chisporroteo de los cables que penden sobre mi cabeza capta mi atención. Busco la imagen. La fotografío.

Curioso resulta que esa especie de cruz gigante del fondo nos pueda salvar de la oscuridad, sosteniendo los cables que transportan esa cosa tan importante llamada electricidad. Sin hacer analogías religiosas referentes a cruces, podremos decir que al final siempre tendremos luz, solo debemos saber buscarla. Y entre las luces y las tinieblas siempre podremos ver y recordar sombras preciosas.

RCP


paso2_comp

Tirado en el suelo, con la consciencia perdida y el pulso parado. Me acerco y lo intento reanimar… al principio parece que no responde, pero acaba abriendo los ojos y respirando lentamente… El blog vuelve a revivir más de un años después… como siempre digo, no se hasta cuando. La vida volvió a dar vueltas y la felicidad plena se rompió, se chocó y destrozó completamente. Y mientras intentamos recomponer los pedazos de un pasado que no olvida, nos vamos centrando en cosas del presente.

Siempre repetimos las mismas frases, pero no podemos evitar hacerlo, somos típicos y no podemos negar que “la vida da muchas vueltas” y ahora me encuentro dividido, en parte entusiasmado con mis segundo y tercer proyecto cinematográfico, un documental y un segundo cortometraje de ficción mucho más ambicioso de lo que resultó ser el primero, CEBRAS, un corto del que me siento orgulloso tanto por ser el primero, como por poder haberlo visto en pantalla grande, en un teatro lleno hasta la bandera. Quizás el resultado no sea una maravilla, pero no puedo renegar de ello, porque si, me gusta.

Mi labor periodística sigue labrándose entre Desde el 15 y mi colaboración semanal en Radio Castilla-La Mancha todos los viernes junto a José Talavera y Pedro Mateo en el programa “En Camisa de Once Varas” charlando y pasándolo bien entre películas y mucho cine. Y sigo vagando de la mano de un futuro que es una incognita…

Intentaré que esta breve reanimación no haya sido para un solo post y continuemos animándonos a escribir mucho más.

 

La anciana educación


“Esta juventud de hoy en día no tiene respeto por nada…”, “Estos jóvenes son unos zánganos todos”, “Míralos, sin trabajar y sin hacer na de na…” Estas son las palabras de muchos de nuestros mayores… piensan que siempre somos nosotros, los jóvenes, siempres estamos comportándonos mal, de fiesta, somos ruidosos e irrespetuosos pero ellos no se miran al espejo.

Puede que esto que vaya a escribir no les guste a muchos de los que lo vayan a leer pero es que estoy cansado de esos ancianos irrespetuosos que piensan que por ser mayores tienen mas derechos que los demás.

Trabajo en un cine, y en Madrid durante tres meses mas o menos, todos los martes el cine para mayores de 60 costaba 1€…¿Y qué pasaba? pues imagináos, colas extremadamente largas, quejas porque las salas no se abrían antes (no entienden que una sala se tiene que limpiar entre sesión y sesión, tampoco que no puede haber más gente de la que hay trabajando)

Entre ellos se empujan, se insultan, se sientan en sitios que no les correposponde, porque no quieren sentarse en fila uno, un maldito caos gracias a la incompresnsión.

Otro ejemplo es el de mi novia, ella trabaja en una tienda de ropa para niños y siempre me ha dicho que los peores clientes son la gente mayor. No piden las cosas por favor, sino que las ordenan de malas maneras. Si no tienes lo que buscan te miran con malos ojos y se quejan… se quejan, siempre se quejan. De todo.

El Metro les cuesta 10,5€ al mes… se quejan. El cine les cuesta 1€ y la película no les gusta… se quejan.

Con esto no quiero decir que todos los mayores se quejen, pero si una gran parte que NO RESPETA al resto. Yo trabajo, estudio, no he vivido una guerra, ni tiempos de hambre, pero lo siento no es mi culpa.

Mi espejo


Sentado frente al espejo, mirando mis manos mientras escribo estas palabras, mirando mi interior para saber qué es lo que escribo mientras pienso en lo que soy… soy un chico de veinte años que aspira a ser periodista y que de momento tan solo ha conseguido la P y la E, quizá algo más pero para obtener el título aún le quedan 3 años.

Mirándome en el espejo observo mi cara y pienso en lo que quiero ser, en con quien quiero estar, en lo que quiero hacer cuando pasen los años. Hay cosas que tengo bien claras, otras no tanto  y demasiadas cosas veo en este espejo de las que estoy totalmente inseguro.

Quiero ser feliz, quiero dejar pasar mi vida adquiriendo todo lo que mi mente quiera o pueda absorber del mundo, quiero vivir haciendo algo que me guste y no pasar mi días encerrado en un cine sirviendo palomitas o cortando entradas, quiero saber y conocer que es ser periodista, viajar por el mundo, descubrir lugares nuevos cada día y descubrir que cada día, frente a este espejo, veo algo más que no conocía de mí.

También tengo muy claro con quien quiero estar en un futuro, quiero seguir con quien más a gusto me siento cada día cuando me levanto, quiero continuar con ella, vivir a su lado y crear una familia, el espejo podría romperse si ella no está, y si el espejo se rompe, seria muy difícil volver a pegar los cristales.

Los objetivos están claros, pero al pensar en ellos este espejo se empaña como cuando sales de la ducha y el vaho que inunda el servicio hace que tengamos que limpiar el cristal para poder vernos, con el paso del tiempo estos objetivos se deberán ir cumpliendo y el espejo irá quedando totalmente limpio, brillante y reluciente para que la imagen que hoy puedo ver de mi y la que pueda ver en el mañana sea clara, y no deforme para nada mi vida.

¡¡¡No te soporto!!!


Hay personas en este maravilloso mundo que han nacido para ser pesadas, cansinas, tocapelotas… para convertirse queriendo en el centro de atención, ellos son o por lo menos intenta ser, el centro del universo, son ellos y nadie más.

No son personas listas, se hacen las listas, no son personas inteligentes, se las dan de dioses y lo único que consiguen con eso es perder el respeto que un buen día les pudiste tener escuchando sus memeces y tonterías sin sentido.

No soporto cuando hablan al participar en un debate y creen que su opinión es la más válida de todas, piensan que aportan su granito de arena y yo digo que aporta su cagadita de oveja (esto ha sonado un poco Rafa Méndez) y no, paso de escucharles.

El peor momento es cuando en determinados trabajos de grupo piensan que todo lo hacen ellos y que tú te tocas los… pies o que tú trabajo no sirve para nada, o que… prefiero no seguir.

Todo está dicho ya, solo pedirle a estas personillas que miren más allá de sí mismos y piensen en los demás, que dejen de lamerle el culo a profesores para tener mejores notas, que dejen de hablar a destiempo cuando lo que van a decir no tiene ningún sentido, que lo dejen ya, que no lo soportoooooo.